EL REVOLVER DE ANDAR POR CASA

Cuando nos convertimos en un arma de autodestrucción, un misé en abyme de nuestro propio fin…..

Quieren hacer de mí el revólver de andar por casa,
han hecho de mí el revólver de andar por casa,
ese que todo el mundo, una, dos veces, en su vida,
apoya, teatralmente, en un oído
que acaba por cerrarse avergonzado.

Un buen revólver domesticado:
algunas nociones de presuicidio, pero nada más,
la vida está muy cara y la aventura
no siempre nos devuelve el barco que le mandan.

Quien me espera no me espera
y tal vez me encuentre casualmente distraído.
Pero en mi oscuro muestrario de gestos,
guardo el más obsceno
para cuando aparezca la ilusión

Alexandre O’NeillDe su libro No Reino da Dinamarca (1958). Traducido por El transcriptor.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s